Calidad al cubo: las monedas pueden fabricarse en la calidad básica «acuñación normal» o en las calidades superiores «Special Uncirculated» y «Proof».
Una moneda se diferencia de otra no solo por los metales utilizados. No solo existe la diferencia entre oro o plata, al igual que en el vino conocemos más criterios que el simple «tinto» o «blanco». La calidad de una moneda acuñada depende, además de la calidad artística del trabajo de grabado, sobre todo del esfuerzo dedicado a la preparación de los troqueles y las planchas de acuñación.
La acuñación normal es, por seguir con la comparación con el vino, nuestro vino de la casa o de mesa. Con ello nos referimos a la calidad de las monedas de cobre a su valor nominal y de las monedas de euros y céntimos en circulación, también fabricadas en nuestra casa. Estas monedas ya deben haber superado con éxito todas las pruebas de calidad.

Nuestro vino de calidad. Las monedas de calidad «Special Uncirculated» cumplen requisitos muy exigentes. Su acuñación corresponde a la denominada «primera acuñación», la primera moneda de una serie fabricada con una herramienta nueva. El preciso trabajo manual y la tecnología más moderna convierten una simple lámina de metal en una obra maestra y realzan de forma especial el diseño de la moneda. Inmediatamente después de la acuñación, cada moneda se va comprobando minuciosamente y se empaqueta con cuidado. Con una moneda de calidad «Special Uncirculated» de selección a mano, puede estar seguro de tener en sus manos una pieza de primera clase.

Nuestro vino con atributos especiales. El sello «Proof» es sinónimo del más elevado arte de la acuñación. Las monedas con este sello son el resultado de una valiosa experiencia y de la tecnología más avanzada. La herramienta de acuñación por sí sola ya exige 22 pasos de trabajo de alta precisión antes de poder acuñarse con ella la primera moneda. Los artistas se esmeran en concebir la interacción entre las zonas pulidas, semimates y mates, creando una experiencia numismática especial. También la pieza en bruto, la ronda, debe cumplir con los más altos estándares. Antes de que una moneda salga de nuestra casa, se le comprueba hasta el más mínimo detalle. Así, el diseño artístico, el trabajo manual preciso y la tecnología más moderna transforman una pieza de metal en una valiosa obra de arte.

Hay quien considera las monedas como una mera inversión. Sin embargo, el valor monetario y el valor sentimental no son contradictorios, sino todo lo contrario.
Oro, plata, platino y niobio: materiales magníficos de valor perdurable para monedas excepcionales.
El equipo de grabado trabaja con mucho amor por el detalle y la perfección.